Portada

Poemas mejor votados desde Febrero 13

poema

Hoy

Despierto entre la angustia de no tocarte y la ausencia de tu voz.
Otro nuevo día, sube las persianas a la pena que carcome un alma roída por el dolor constante.
Desearía dormir y no ver la luz de ese sol que me abraza, que me invita a salir de mi cama e insuflarme vida.
No estás; pero yo te siento en cada paso que doy, en cada puerta que abro,
en la soledad de la comida y cena, escuchando tu risa .
Hoy el día vuelve abrir el libro de los recuerdos.
En el eres el prólogo, el capítulo y el final de la historia.
E. Escribano

poema

No regreses a donde ya fuiste duda

No regreses
a donde te quedaste mirando un teléfono mudo
como si el amor pudiera aparecer
por lástima.

No regreses
a donde te desarmaste sin que nadie te lo pidiera,
y él ni siquiera notó
que estabas sangrando frente a sus ojos.

Tú lo amaste
con esa forma peligrosa
de quien está dispuesto a perderse
solo para no perder al otro.

Y te perdiste.

Te volviste pequeña,
te volviste silencio,
te volviste espera.

Esperaste mensajes que no llegaron,
esperaste ganas que nunca nacieron,
esperaste ser suficiente
para alguien que ya había decidido
que no eras tú.

No regreses
a donde tu amor no fue un regalo,
fue un estorbo que él nunca quiso cargar.

Entiende esto, aunque te rompa otra vez:
él sabía que lo amabas
y aun así
eligió no amarte.

No fue confusión.
No fue miedo.
No fue el momento.

Fuiste tú,
no siendo lo que él quería.

Y eso es lo que mata,
no el rechazo,
sino la humillación de haber dado todo
y descubrir
que para él
eras fácil de perder.

No regreses
a donde tu dignidad tuvo que morirse
para que tu esperanza siguiera respirando.

Porque no hay nada más cruel
que amar a alguien
que nunca tuvo miedo
de vivir sin ti.

poema

DESPEDIDA

Te fuiste otra vez con destino incierto
Mochila cargada de sueños y miedos.
Sueños tuyos.
Miedos míos.

- No quiero estar solo -dijiste
Sin entender que la soledad
es un estado del alma, una energía
Que debe ser reconocida y aceptada.
Un vacío inmenso que se llena con nada.

Te dejé partir, con destino incierto
Mochila cargada de sueños y anhelos
Corazón de niño, herido de ausencias
No me atreví nunca a detener tu vuelo.

Que el brillo del sol te caliente el alma
Que el viento siempre impulse tus alas
Y la luz de la luna, reina de las noches,
te lleve mi amor y te colme de calma.

poema

Olvidarte

¿olvidarte? No.
No tengo ganas de que te vayas,
prefiero tenerte por ahí, escondida al frente de todo, a la mano por si me da por sacarte del montón de recuerdos para platicar contigo.
Invitarte una taza de café y beber de tus risas; momentos que solo son míos; prepararte el desayuno y dejar que se enfríe porque me dieron ganas de hacerte el amor y después bañarte y secar tu cuerpo otras vez con el calor de mis manos. Vestirte y dejarte guapa para mí; solo con el labial para quitártelo a besos.
Y, finalmente llevarte a la cima de mis recuerdos, dejarte a la mano para cuando tenga frío y abrazarte.
¿Olvidarte? NO.

poema

Dale tu bocado a Cuba

Tienes alma muy impura
celebras que el mexicano
jodido le dé al cubano
y apoye a la dictadura;
eres un vil "caradura"
que comete gran pecado
pues no quitas el bocado
de tu boca tu alimento
para darlo de sustento
a ese pueblo tan fregado.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 16 de febrero del 2026
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)

poema

Ardid.

En una tarde gris lluviosa,
Los veo criaturas pequeñas, y sonrío.
Camino por la desierta acera en la Journal Street, y siento la música.
Llevo calzado blanco y
Voy ataviado como un Dios electrónico,
Me integro a ustedes como algo más,
Psycomodel.
Los lentes de sol esconden el fuego interno,
Cada paso atrevido es como una pasarela.
Oh, nena mírame.
Claro que sí,
Starly Slowed es como el fondo de un anuncio,
Y soy el protagonista.
Las cadenas tintinean, una mirada más, soy un poseso.
Un Nissan GTR ruge y yo siento que mi corazón tiene más torque.
Hay luces halógenas, la luna ya se alza, pero brillo y tengo más plata en cada accesorio.
¿Vanidad?
Eso es sólo Skin Care, baby.
El viento me acaricia, es pura producción y soy un Top Global.
Los glóbulos rojos hierven, estoy cerca…
Cerca de ti, princesa.
¿Podrías olvidarme?
Las cejas espesas, negras.
Los labios pequeños, mezquinos.
Esconden dientes blancos, puedo morderte, lamerte.
Da igual, al final deséame.
Yo te deseo, anhelo tocarte y convertirte.
¿Eres diosa hoy o simple tributo?
La música no se detiene, sólo te da una identidad.
La mía hasta la exudo por cada poro,
Es como perfume.
¡Oh!
Huelo a madera, chocolate y el toque final…
tendrás que descubrirlo.

•Todos los Derechos Reservados•
© D.G. Falls
Música de: LONOWN - Starly Slowed

poema

TU, MI LUZ, MI CAMINO...

Hay cosas que jamás se pueden abrir.
No importa cuánto intentes, cuánto luches...
El hermetismo de la otra mirada,
te obliga a bajar la tuya,
aún cuando siempre hayas tenido las mejores intenciones.

Hay días en que todo se cierra.
Así como quisiera cerrar los ojos yo.
Dejar de ver lo que hiere,
de intentar atrapar lo que jamás estará en tu mano.

Es ahí cuando me abrazo a ti, Padre Mío.
Cuando mis intentos fallidos me hacen pedirte luz.
Aún con el corazón bondadoso en todo momento,
hay barreras de desdén e indiferencia infranqueables para mí.

Qué decir? Me duele.
Mis intentos caen como hojas secas,
aún soñando primaveras.
Recógeme Tu...

Hay soledades que no tienen más compañía que tu nombre.
Hay lágrimas que caen silentes,
mientras mil huracanes se aprietan en la garganta callada.
Silencio... Sólo tu puedes oírlo.

La indiferencia del mundo se paga en cuotas saladas.
Todos buscan el triunfo y nadie quiere ser parte de la quietud.
No importa cuán grande sea lo que burbujea en mis manos.
Muere apretado contra mi corazón.

Tu amor es el calor de cada rincón oscuro.
Tu luz es la guía de cada paso hacia la llegada.
Ahí voy, Padre Mío.
A nada temo porque Tú vas conmigo.

te amo. Yisa
23/02/2026

nota: imagen de la web

poema

Memorias fantasmas.

De cabeza en mi memoria como una fotografía antigua,
Vuelve a abrazarme la nostalgia.
Son esas ramas secas del árbol beige un trozo de aquellos días,
El auto blanco parqueado sobre las hojas marchitas,
Los pinos lejanos y austeros.
No quedan otros momentos ni segundos que pueda sentir,
Aquel cielo gris, abarrotado de nubes de agua dulce,
Tu voz fragmentada en retrocesos mentales de determinados puntos de nuestra historia.
Los capturaré aquí y ahora como ecos de una leyenda.
Murmullos de un amor que moría junto con el otoño;
Álbumes musicales de disonancia cognitiva,
Atractores en coordenadas de cápsulas atemporales.
Ese vientre enjuto que mostrabas con orgullo bajo aquel cabello terso que oscilaba con suavidad.
Serás las únicas imágenes sostenibles en esta memoria de largo plazo,
Como si las sonrisas ocultaran el dolor,
Migajas de pan en desiertos áridos.
Porque la melodía tenue es corta, y es sólo una sinfonía litúrgica de una catarsis breve.
Como lo poco que duró ese otoño agonizante,
Y lo mucho que se sostendrá en mi memoria como la firmeza del auto blanco,
Que sigue allí como las notas de un piano que cierra, los últimos susurros de un recuerdo.

© D.G. Falls.
Canción: LuvGhost de Akiaura.
Ilustración de Akiaura.